
Autor: Mónica
- Vaso y medio de leche
- Dos sobres de cuajada en polvo
- Dos bricks de nata líquida
- Mermelada de fresa
- Soletillas
En un cazo se vierte la nata líquida, la leche y la cuajada, y se deja a

fuego lento, sin que hierva. Cuando esté todo líquido sin grumos, se aparta del fuego. En un recipiente, se ponen las soletillas y se echa encima la mezcla del cazo. Por último, se deja enfriar y se mete en el frigorífico. Cuando esté duro, se vacía en un plato y se añade la mermelada por encima.
